viernes, 25 de febrero de 2011
And the Oscar goes to...
Muchas son las nominaciones y los profesionales a premiar, si bien es cierto que las categorías "más gordas", o mejor dicho, las que más despiertan el interés del público son "mejor película", "mejor dirección" y "mejor película extranjera", sección en la que podríamos haber participado con También la Lluvia de Icíar Bollaín, pero que desgraciadamente no contó con la suerte de su lado...
Y como todos los años ¡se levantan las apuestas!...claro está, yo ya tengo hecha mi quiniela, o mejor dicho, tengo claro qué premios me gustaría que se llevara cada película, en vez de qué premios creo (pensando friamente) que se va a llevar cada película...cosas radicalmente opuestas.
Como cinta favorita a conseguir el Oscar a mejor película, tenemos el Discurso del Rey y La Red Social, ambas totalmente dignas, llegando a resultar un producto de mucha calidad en todos los aspectos que componen un film (porque digo yo que si es un premio a la mejor película, tendrá que valorarse TODO)...y si es así, entonces he de ir en contra de los vaticinios, y a pesar de que ambas películas me parecieron casi redondas, yo le doy mi voto a Black Swan, la cual es, simplemente, genial, una Obra Maestra que, poniéndonos épicos, honra al séptimo arte, a la cultura ¡y a la raza humana en general!...Aronofsky ¡queremos más!
Pero también, estas tres, tendrán que competir con otros grandes títulos como Winter´s Bone, por lo visto toda una sorpresa para la crítica, True Grit, en la cual, al menos desde mi punto de vista, los Cohen han estado un poco flojillos esta vez. Hay que añadir el pelotazo de Inception, con Nolan a la cabeza, aunque un poco sobre valorada, pienso...también The Fighter, y la cara un poco más independiente de Los chicos están bien, las cuales no he tenido el placer de ver...y por último, la muy merecida presencia del cine de animación con Toy Story 3...aunque yo volvería a nominar a Up ¡para toda la eternidad!
En la categoría de mejor director, aunque Aronofsky se lo merece con creces, creo que este año la estatuilla se la llevará Fincher...que ya toca.
Como mejor actriz...¡Portman por favor!...mejor actor, supongo que Colin Firth y su asombroso tartamudeo, y como mejor película extranjera...la verdad es que está la cosa un poco más confusa...quizás Biutiful.
Y en el resto de nominaciones, reconozco que mi objetividad ¡si alguna vez existió! se pierde del todo, y más bien "deseo que" a "pienso que"...pero bueno, como dice el dicho "para gustos colores y para pechos sujetadores"...eso si, mejor fotografía, Black Swan ¡por favor! y mejor banda sonora La Red Social...¡he dicho!
martes, 8 de febrero de 2011
The Sanctum

The Sanctum (El santuario), dirigida por Alister Grierson, es la nueva obra producida por el rey del entretenimiento y el cine de masas, el director que consiguió hacer de Titanic la película más taquillera en su momento, y que ha conseguido superarse a si mismo, el año pasado, con la superproducción en 3D, Avatar. Con estos antecedentes, parece que uno se siente prácticamente obligado a asistir a la proyección de un film que cuenta con el visto bueno de uno de los grandes del cine actual como es James Cameron. Y si que puede percibirse cierto aire “cameroniano” en la dinámica de la película, y sobre todo en la estética 3D, pero, por otro lado, si analizamos este producto con calma, nos damos cuenta de que no es oro todo lo que reluce y de que, a pesar de su padrino, resulta una película bastante mediocre.
El Santuario nos narra la historia, supuestamente basada en hechos reales, de un grupo de espeleólogos que se sumerge en lo más profundo de una de las cuevas más inaccesibles y peligrosas del planeta, con todos los riesgos que ello entraña. Cuando parte de la expedición todavía continúa en las profundidades de la gruta, sobreviene un monzón que inunda la cueva prácticamente en su totalidad, por lo que los protagonistas deberán luchar con todas sus fuerzas y valentía para poder sobrevivir.
Como os podéis imaginar, esta historia más que manida y exprimida en diferentes versiones por el cine de acción y de catástrofes naturales, no es más que la excusa para poder desarrollar la tecnología 3D en todo su potencial, y más teniendo en cuenta el juego que puede dar el interior de una cueva subterránea. El resultado final, es hora y media de tensión no muy bien conseguida y una enervante agonía y claustrofobia por parte del espectador, que si bien era la intención que perseguían los creadores del film, lo han conseguido con creces, mientras que, sin el 3D, la película resulta muy predecible y nos deja con un regusto a telefilm de sábado por la tarde.
jueves, 27 de enero de 2011
Mil cretinos
La catalana Mil Cretins (Mil cretinos) supone la vigésima segunda película del director, pero también guionista, productor y director de teatro, Ventura Pons. Su espíritu cinematográfico, siempre muy personal y un tanto inclasificable, vuelve a resurgir en este filme, basado en la obra homónima del escritor y periodista Quim Monzó.
Le película, desgranada en quince historias diferentes, nos habla, a grandes rasgos, de la estupidez humana, de la irracional y desesperante estulticia que a veces nos posee, aunque sea en pequeños gestos y hábitos, que puede llegar a irritar sobremanera a aquellos que nos rodean. Calando un poco más hondo, cada una de las diferentes tramas, trata temas heterogéneos como la decrepitud del ser humano, la muerte, el amor, el sexo…todo ello reflejado a través de un gran número de personajes, constituyendo una película total y absolutamente coral, en el sentido estricto del término.
El filme, dividido en tres partes, nos muestra, dos de ellas, la primera y la última, ambientadas en la Barcelona contemporánea, mientras que la segunda parte, supone un corte drástico respecto al hilo argumental y estético con el que habíamos comenzado la película. Durante esta segunda parte, se suceden nuevamente diferentes historias y personajes, pero todos ellos se encuentran enmarcados en escenarios teatrales, un tanto atemporales, inspirados, por otro lado, en las escenografías catalanas de finales del XIX y principios del XX, a base de decorados pintados simulando paisajes y construcciones, en los que tienen lugar las diversas narraciones, que versan, en su mayor parte, sobre leyendas y cuentos populares. Además, también supone un cambio en la interpretación de los actores, que ahora pasan a imitar el estilo del cine mudo, sin diálogos y con actuaciones muy sobreactuadas, acompañadas de los clásicos rótulos explicativos del cine silente.
Aunque esta segunda parte pueda resultar la más atractiva, debido a su alto grado de experimentación y, sobre todo, a nivel estético, puede que sea, por otro lado, lo que hace que el film, en su conjunto, sea un tanto incoherente, rompiéndose la continuidad narrativa, que desengancha al espectador y le hace salir de la película.
Por otro lado, puede resultar algo lenta y un tanto desconcertante, ya que no hay un patrón definido en las diferentes historias, es decir, unas son muy cortas, otras excesivamente largas, algunas tienen conexión, y otras no, al igual que los personajes, en ocasiones parecen conectados entre sí, mientras que en otras, se trata de episodios aislados e independientes.
Si resulta que al final va a resultar cierta la sospecha de que está de moda el cine de historias paralelas, de películas corales que simultanean mil y una narraciones, puede que Ventura Pons nos haya ofrecido un vuelta de tuerca, añadiendo un estilo experimental y muy personal, aunque el resultado final no sea todo lo exitoso que pudiera haber sido.
martes, 25 de enero de 2011
NOMINACIONES A LOS OSCAR 2011
Para más información, podeis consultar premiososcar2011.blogspot.com
¡Qué pena que al final no hayan nominado a También la Lluvia...esperemos que se lleve muchos Goyas entonces!
viernes, 21 de enero de 2011
INCENDIES

Denis Villeneuve, el cual ya había sido seleccionado para representar a Canadá en los Oscar de 1998 con su película Un 32 août sur Terre, vuelve a ostentar el mismo honor (aunque todavía no es definitivo), con Incendies, compitiendo contra otras películas extranjeras como, en el caso español, También la lluvia, de Icíar Bollaín.
Su nuevo largometraje, adaptación de la obra teatral de Wajdi Mouawad, nos narra la historia de dos hermanos que, tras el fallecimiento de su madre, y a raíz de las disposiciones que la misma había dejado escritas en su testamento, comienzan a adentrarse en el oscuro pasado de su progenitora, totalmente desconocido para ellos hasta el momento. Estos secretos maternos, les llevarán al Líbano, país de nacimiento de su madre, donde, tras diversas peripecias, irán desvelando las incógnitas acerca de los orígenes de su familia. Esta línea argumental se combina a lo largo de todo el film, con secuencias que nos muestran la adolescencia y madurez de Nawal Marwan, la madre, ambientadas durante las década de los 70 en adelante y que, además, nos introducen en toda una serie de conflictos surgidos en Oriente Próximo, protagonizados por las facciones más fanáticas y nacionalistas de cristianos y musulmanes.
La película, a nivel narrativo, resulta un tanto inconstante dado que, mientras que en ocasiones nos encontramos con escenas realmente perturbadoras y donde la tensión y la expectación mantienen al público en vilo, existen otros momentos mucho más predecibles, excesivamente dramáticos y que impiden la total conexión y empatía por parte del espectador.
Quizás, por lo menos desde mi punto de vista, aquello que debilita realmente la película es, precisamente, su final, muy rebuscado, un tanto incoherente y poco creíble.
Como dato reseñable, destaca su iluminación, bastante homogénea a lo largo de todo el film, basada en tonos amarillentos y ocres, pero muy acorde con los escenarios orientales, calurosos, casi desérticos, en los que se desarrolla la acción.
jueves, 6 de enero de 2011
"Clase magistral con Woody Allen"
Lo que más llamó mi atención, fueron sus respuesta y comentarios contundentemente directos y rotundos, además de un tanto ególatras, pero bueno, ¡se le permite! Aquí os dejo pequeñas partes de la entrevista:
- (Hablando sobre la dirección cinematográfica): hay poca cosa que realmente puedas enseñar...porque la verdad es que lo tienes o no lo tienes.
- Gran parte de lo que necesitas como director es ayuda psicológica. Equilibrio, disciplina, cosas así. El aspecto técnico viene después.
- Creo que todos los directores deberían hacer sus películas para sí mismos y que tienen la obligación de asegurarse de que el filme es suyo de principio a fin.
- Me gusta llegar (al rodaje) sin ideas preconcebidas. Llego por la mañana y, en función de cómo me sienta esa mañana y cómo me pongo en ese momento, decido lo que voy a hacer.
- La comedia es un género muy particular, muy exigente y muy estricto en términos de dirección. Nada puede distraer al público de lo que se supone que va a hacerle reir. La comedia tiene que ser real, sencilla y clara.
- (Hablando de los actores): lo único que debes hacer es contratar a gente con talento y dejar que hagan su trabajo.
- Creo que los actores, y posiblemente también los directores, se sienten culpables por hacer algo que les resulta tan fácil y tan natural, de manera que tratan de hacerlo más complejo para justificar el sueldo que reciben. Yo me mantengo al margen de este tipo de proceso mental.
- El mayor peligro del que advertiría a cualquier futuro cineasta es pensar que lo sabes todo sobre el cine.
jueves, 30 de diciembre de 2010
Balada triste de trompeta

Se trata, a mi juicio, de su propuesta más arriesgada, tanto a nivel narrativo como visual, ya que, a pesar de contar con momentos claramente inspirados y reelaborados de sus películas anteriores, en Balada triste de trompeta nos encontramos con su verdadero estilo personal definitivamente consagrado. Hilarante, esperpéntica, hiperbólica...tres adjetivos aplicables a todos los aspectos que componen este inclasificable producto cinematográfico; interpretaciones deliberadamente sobre actuadas, temas políticamente incorrectos que se nos muestran sin tapujos y sin rancios maniqueísmos o ridículas censuras, una estética basada en lo grotesco, en la exageración, en los contrastes y en la violencia visual de clara inspiración "tarantiniana".

Por otra lado, encontramos en la película rasgos habituales de la filmografía de Álex de la Iglesia, como son unos escenarios generalmente reales e icónicos de la sociedad y la Historia de España, secuencias que rozan el absurdo, que consiguen revolver las entrañas del espectador e incomodarle tanto visual como emocionalmente, unos personajes con los que resulta difícil empatizar debido a su dudosa moralidad, ya que nadie es bueno o malo, ni nada en blanco o negro, sino que normalmente el mundo se rige por una constante escala de grises...
Digna de mención resulta la impecable dirección artística del film, ambientado al inicio en 1937, pero que transcurre en su mayor parte en 1973, la originalidad del guión y el estupendo trabajo de fotografía e iluminación, de gran dramatismo y expresividad visual. Oda especial, al menos a título personal, a los créditos iniciales de la película, convirtiéndose en uno de los momentos más brillantes y emocionantes de la totalidad del film, los cuales, a ritmo de una especie de saeta, nos muestran sucesos, escenarios, obras artísticas y personajes de la Historia de España.